Unos leñadores que estaban cortando un pino utilizaban para ello las cuñas de su propia madera, ante lo cual el pino dijo: «No reprocho tanto al hacha que me cortó como a las cuñas de mí nacidas».
No es tan terrible cuando se padece algún dolor por culpa de hombres extraños como por los de casa.Moraleja
Nº 34La zorra y el leñadorUna zorra que huía de unos cazadores, al ver a un leñador, le pidió que la escondiera. Este le sugirió que entrase en su cabaña y se ocultase. No…Leer la fábula →
Nº 3El águila y la zorraUn águila y una zorra que habían trabado amistad decidieron habitar cerca una de otra, suponiendo que el trato reforzaría su amistad. Entonces el…Leer la fábula →
Nº 28El alciónEl alción es un pájaro amante de la soledad que vive permanentemente en el mar. De él se dice que, para precaverse de las cacerías de los hombres,…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.