Diógenes, el filósofo cínico, insultado por un calvo, le replicó: «Yo no te insulto, ¡qué va!, pero aplaudo a tus cabellos porque se han apartado de una mala cabeza».
*Al insulto se responde mejor con ingenio que con otro insulto.Moraleja
Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.