aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 274

El asno, el cuervo y el lobo

Un asno que tenía una herida en el lomo pacía en un prado. Al posarse sobre él un cuervo le golpeó la herida, entonces el asno al sentir dolor se encogió y dio un brinco. El arriero que estaba alejado, sonrió; y un lobo que pasaba cerca lo vio y se dijo así mismo: «¡Desdichados de nosotros, que nos persiguen con sólo vernos y, en cambio, cuando ésos se acercan, se ríen!».

*A veces se reconoce al malhechor por su aspecto desde el primer momento.
Moraleja
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