Un mozo que robaba la cebada del caballo y la vendía, lo limpiaba y lo peinaba todos los días. El caballo le dijo: «Si realmente quieres que yo sea hermoso, no vendas la cebada que me alimenta».
Los ambiciosos que halagan a los pobres con palabras seductoras y con adulaciones, los despojan incluso de lo necesario.Moraleja
Nº 2El vendedor de estatuillasUn hombre que había tallado un Hermes de madera lo llevó a la plaza y trataba de venderlo. Como no se acercara ningún comprador y quisiera atraerse a…Leer la fábula →
Nº 12La comadreja y el galloUna comadreja que había cogido un gallo quiso comérselo con un pretexto razonable. Y le acusaba de que era molesto para los hombres por cantar…Leer la fábula →
Nº 26El pescador y el picarelUn pescador echó la red en el mar y sacó un picarel. Como era pequeño, le suplicó que no lo cogiera en ese momento, sino que lo dejara. «Cuando…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.