Un león, enamorado de la hija de un labrador, le propuso matrimonio. El labrador, que no quería dar en matrimonio a su hija a una fiera, y que tampoco podía por miedo rechazarla, ideó lo siguiente: puesto que el león le insistía sin cesar, le dijo que lo consideraba un pretendiente digno de su hija, pero que no podía dársela en matrimonio a menos que se arrancara los dientes y se cortara las garras, pues le daban miedo a la joven. El león aceptó con facilidad una y otra cosa por amor. Y el labrador, menospreciándolo, lo echó a palos tan pronto apareció.
Los que confían fácilmente en el prójimo, cuando se desprenden de lo que les hace superiores, se hacen vulnerables para aquellos a quienes antes resultaban temibles.Moraleja
Nº 64El labrador y el loboUn labrador, luego de desuncir la yunta, la llevaba a abrevar; un lobo hambriento y que buscaba comida, al encontrar el arado, empezó a lamer el…Leer la fábula →
Nº 71Los tres bueyes y el leónTres bueyes pacían siempre juntos. Un león, aunque quería comérselos, no podía debido a su unión. Sin embargo, los indispuso con falsas palabras,…Leer la fábula →
Nº 102La cierva junto al manantial y el leónUna cierva se acercó a un manantial apremiada por la sed. Después de beber, y contemplar su propia sombra enel agua, se enorgullecía de sus cuernos,…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.