Un león entró en el establo de un labrador. Este, para capturarlo, cerró la puerta del corral. Y él, al no poder salir, primero mató las ovejas, después se volvió contra los bueyes. Y el labrador, temiendo por sí mismo, abrió la puerta. Una vez se hubo marchado el león, la mujer al ver cómo se lamentaba su marido le dijo: «Es justo lo que te pasa, pues ¿por qué quisiste encerrar a quien debías mantener lo más lejos posible?».
Los que hostigan a los más fuertes es natural que sufran sus propios desmanes.Moraleja
Nº 38La zorra y el mono elegido reyEn una asamblea de animales un mono se puso a bailar, se ganó a los demás y lo eligieron rey. La zorra, sintiendo envidia de él, al encontrar en una…Leer la fábula →
Nº 150El cangrejo y la zorraUn cangrejo que había ido a parar a una playa desde el mar vivía solo. Una zorra hambrienta y sin tener que llevarse a la boca lo vio, se precipitó…Leer la fábula →
Nº 176Las perras hambrientasUnas perras hambrientas, al ver en un río unas pieles mojadas y no pudiendo llegar hasta ellas, acordaron unas con otras que primero se beberían el…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.