Un león andaba furioso. Un ciervo, al verlo así desde el bosque, dijo: «¡Ay de nosotros desdichados!, pues ¿qué no hará fuera de sí ese que en estado normal nos era insoportable?».
Eviten todos a hombres irritados y que acostumbran a cometer daños cuando toman el mando y ejercen el poder.Moraleja
Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.