aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 206

El león y el ratón agradecido

Un ratón se puso a corretear sobre el cuerpo de un león dormido. Este se despertó y lo atrapó; y estaba a punto de devorarlo. Pero, como el ratón le pidiera que lo soltase y le dijera que si lo salvaba se lo agradecería, el león, sonriendo, lo dejó libre. Ocurrió que, no mucho después, él se salvó gracias al ratón. Pues, cuando, capturado por unos cazadores, fue atado a un árbol con una soga, el ratón, que había oído sus lamentos, acudió y se puso a roer la soga y, una vez que lo tuvo quesatado, dijo: «Te reíste un día de mí, incrédulo de que yo pudiera devolverte el favor, pero ahora sabe bien que también hay agradecimiento de parte de los ratones».

Con los cambios de fortuna los que pueden mucho llegan a estar necesitados de los más débiles.
Moraleja
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