Un hombre que había comprado un loro lo llevó a vivir a su casa. El loro, como animal manso que es, saltó sobre el hogar y se posó en él, y desde allí gritaba alegremente. Una comadreja, al verlo, le preguntó quién era y de dónde había venido. El loro dijo: «El amo me ha comprado hace poco». «Y bien —dijo ella— tú, el más osado de los animales, un recién llegado, gritas de tal manera, cuando a mí, nacida en la casa, los amos no me lo permiten, sino que, si en alguna ocasión lo hago, se enfadan y me echan.» El respondió: «Señora de la casa, márchate lejos, pues los amos no se enfadan del mismo modo con mi voz que con la tuya».
*Los críticos maliciosos condenan en otros lo que se perdonan a sí mismos.Moraleja
Nº 4El águila y el escarabajoUn águila perseguía a una liebre. Ésta, ante la ausencia de alguien que le prestara ayuda, al ver un escarabajo, lo único que la suerte le…Leer la fábula →
Nº 18La esclava fea y AfroditaUn amo amaba apasionadamente a una esclava fea y malvada. Ésta, con el dinero que él le daba, se arreglaba con esplendor y rivalizaba con su propia…Leer la fábula →
Nº 19Esopo en un astilleroEsopo, el fabulista, disponiendo de un rato libre, entró en un astillero. Como los obreros le provocasen con bromas y le incitasen a replicar, Esopo…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.