aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 304

El mono y los pescadores

Un mono, sentado en lo alto de un árbol, al ver que unos pescadores echaban una red barredera en un río, observaba lo que hacían y, al dejar éstos la red y retirarse un poco para comer, bajó del árbol e intentó imitarlos —dicen, en efecto, que este animal es imitador—. Pero al coger las redes, se enganchó y corría peligro de ahogarse. Y se dijo a sí mismo: «Es justo lo que me ha pasado, pues ¿por qué, sin saber pescar, me puse a ello?».

El intento de lo que en absoluto interesa no sólo es inútil, sino también dañino.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.