Tenían lugar las bodas del Sol en verano. Todos los animales disfrutaban con ello y se regocijaban también las ranas. Una de ellas dijo: «¡Insensatas!, ¿por qué os regocijáis? Es un solo sol y seca todo el pantano; si al casarse engendra un niño igual a él, ¿qué mal no habremos de soportar?»
Muchos insensatos se alegran por cosas que no son motivo de alegría.Moraleja
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