aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 15

La cabra y el cabrero

Un cabrero llamaba a las cabras al aprisco. Una de ellas quedó atrás, comiendo algo dulce. El pastor le arrojó una piedra con tan buena puntería que le rompió un cuerno. Y suplicaba a la cabra que no se lo dijese al amo. Ella dijo: «Aunque yo calle, ¿cómo lo voy a ocultar?, pues a la vista de todos está mi cuerno roto».

La falta, cuando es manifiesta, no es posible ocultarla.
Moraleja
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