aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 146

La camella y Zeus

Una camella, al ver a un toro muy ufano de sus cuernos, tuvo envidia de él y quiso también conseguirlos iguales. Por eso fue a ver a Zeus y le pidió que le proporcionara cuernos. Y Zeus, irritado con ella porque no le bastaba con el gran tamaño de su cuerpo y con su fuerza, sino que también deseaba algo más, no sólo no le dio cuernos, sino que le quitó incluso parte de sus orejas.

Muchos que por ambición envidian a los demás se quedan privados hasta de lo suyo.
Moraleja
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