aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 169

La cogujada

Una cogujada cogida en una trampa, lamentándose, decía: «¡Ay de mí desdichada e infeliz voladora, no arrebaté a nadie oro ni plata ni ninguna otra cosa de valor, y un granito de trigo me acarreó la muerte!».

*Una ganancia insignificante no merece exponerse a un gran peligro.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.