En cierta ocasión, la cola de una serpiente pretendía ir delante y avanzar la primera. El resto del cuerpo decía: «¿Cómo me llevarás sin ojos y sin nariz, como tienen el resto de los animales?». Pero no la convenció, sino que incluso resultó vencida la sensatez. La cola iba la primera y conducía, arrastrando, ciega todo el cuerpo, hasta que, cayendo en una sima pedregosa, la serpiente se hirió el espinazo y todo el cuerpo. Moviéndose, la cola suplicaba a la cabeza: «Sálvanos si quieres, señora, pues he sufrido la experiencia de una mala disputa».
La fábula pone en evidencia a los hombres dolosos y malos y que se oponen a sus amos.Moraleja
Nº 190Las liebres y las zorrasEn cierta ocasión unas liebres que luchaban con unas águilas invitaron a las zorras a hacer una alianza. Éstas dijeron: «Correríamos en vuestra ayuda…Leer la fábula →
Nº 4El águila y el escarabajoUn águila perseguía a una liebre. Ésta, ante la ausencia de alguien que le prestara ayuda, al ver un escarabajo, lo único que la suerte le…Leer la fábula →
Nº 8El ruiseñor y el halcónUn ruiseñor, posado sobre una alta encina, cantaba según su costumbre. Un halcón, al verlo, se lo llevó consigo. El ruiseñor, viendo que su fin…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.