Una comadreja que había entrado en el taller de un herrero se puso a lamer la lima que allí había. Al raerse la lengua se produjo mucha sangre. Ella se alegraba suponiendo que había limado algo del hierro y continuó, hasta que terminó por cortársela por completo.
*Una disputa temeraria puede dañar más al pendenciero que a su adversario.Moraleja
Nº 331La avispa y la serpienteUna avispa se posó en la cabeza de una serpiente y la atormentaba golpeándola continuamente con su aguijón. La serpiente, sintiendo un dolor agudo y…Leer la fábula →
Nº 289La serpiente, la comadreja y los ratonesUna serpiente y una comadreja luchaban en una casa. Los ratones, a los que perseguían ya la una, ya la otra, cuando las vieron luchar salieron de…Leer la fábula →
Nº 89La mujer y sus sirvientasUna viuda muy trabajadora que tenía sirvientas jóvenes acostumbraba a despertarlas para el trabajo de noche con el canto del gallo. Éstas, rendidas…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.