Una viuda tenía una gallina que le ponía un huevo cada día. Pensó que si echaba a la gallina más grano pondría dos veces al día y así lo hizo. Pero la gallina engordó y ni siquiera podía poner una vez al día.
Los que desean más por ambición pierden incluso lo que tienen.Moraleja
Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.