aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 290

La serpiente y el cangrejo

Una serpiente y un cangrejo vivían en el mismo sitio. Y el cangrejo se comportaba con la serpiente leal y amistosamente. Ésta, en cambio, era pérfida y malvada. Aunque el cangrejo continuamente la animaba a obrar con rectitud con respecto a él y a imitar su buena disposición, ella no le hacía caso. Por eso, irritado, cuando observó que dormía la cogió del cuello y la mató; y, al verla tiesa, dijo: «¡Eh tú!, no debías ahora ser recta, cuando has muerto, sino cuando te lo aconsejaba: y no estarías muerta».

Esta fábula naturalmente podría decirse contra aquellos hombres que, siendo malvados con sus amigos en vida, dejan sus buenas acciones para después de su muerte.
Moraleja
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