Una zorra, que se había introducido en un rebaño de ovejas, cogió un corderillo lechal y fingía besarle tiernamente. Al preguntarle un perro por qué lo hacía dijo: «Lo cuido y juego con él». Y el perro respondió: «Pues si no apartas de ti al corderillo, te ofreceré los cuidados de los perros». La fábula es adecuada para un hombre astuto y un ladrón necio.
*Un embaucador torpe suele delatarse a sí mismo.Moraleja
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