aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 31

La zorra y la zarza

Una zorra que estaba subida en un seto resbaló y, a punto de caerse, se agarró de una zarza para evitarlo. Y, como se hiriera y dañara las patas por sus pinchos, le dijo: «¡Ay de mí!, pues recurrí a ti en demanda de ayuda, me has dejado peor». «¡Mira ésta! —dijo la zarza—, te equivocaste al haber querido agarrarte de mí, que acostumbro a agarrarme de todo.»

Del mismo modo son necios quienes recurren a la ayuda de aquellos a quienes les es más natural hacer daño.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.