aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 255

Los caminantes y el cuervo

Un cuervo mutilado de uno de sus ojos salió al encuentro de unos que iban de viaje de negocios. Ellos se volvieron y uno era partidario de retroceder, pues eso señalaba el presagio; el otro, respondiendo, dijo: «Y cómo nos puede predecir el porvenir éste que ni previó su propia mutilación para evitarla?».

También, los hombres que se despreocupan de sus propios asuntos también están desacreditados para dar consejos al prójimo.
Moraleja
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