aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 100

Los leñadores y el pino

Unos leñadores que estaban cortando un pino utilizaban para ello las cuñas de su propia madera, ante lo cual el pino dijo: «No reprocho tanto al hacha que me cortó como a las cuñas de mí nacidas».

No es tan terrible cuando se padece algún dolor por culpa de hombres extraños como por los de casa.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.