Cuando Zeus celebraba su boda, todos los animales le llevaron regalos, cada uno según su capacidad natural. La serpiente subió reptando con una rosa en la boca. Zeus, al verla, le dijo: «Acepto los regalos de todos los demás, pero de tu boca no cojo nada en absoluto».
Los dones de los malvados son temibles.Moraleja
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