Cuando Zeus se casó, invitó al banquete a todos los animales. Sólo faltó la tortuga, y Zeus, corno ignoraba el motivo, al día siguiente le preguntó por qué había sido la única en no asistir al banquete. Ella respondió: «La casa propia es la casa mejor». Y Zeus, irritado con ella, dispuso que llevase consigo su casa a cuestas.
Muchos hombres prefieren vivir con sencillez a estar con lujo en casa de otros.Moraleja
Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.