Un asno comía la aguda cabellera de unos cambrones. Una zorra lo vio y, burlándose, dijo: «¿Cómo con una lengua tan delicada y suave ablandas y comes una comida dura?».
*Una lengua áspera suele pronunciar palabras ásperas y peligrosas.Moraleja
Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.