Un asno, al oír cantar a unas cigarras, se complació con su grato son y, envidiándoles su buena voz, les preguntó qué comían para tener tal voz. Como éstas dijeran: «Rocío», el asno, aguardando al rocío, murió de hambre.
También, los que desean algo en contra de la naturaleza, además de no conseguirlo, sufren también las mayores desgracias.Moraleja
Nº 275El asno y el perrito o El perro y el amoUn hombre que tenía un perro maltés y un asno pasaba el tiempo jugando siempre con el perro. Y, si en alguna ocasión comía fuera, le llevaba algo, y,…Leer la fábula →
Nº 279El asno que se pensaba que era un leónUn asno que se había puesto una piel de león era considerado león por todos y causaba el pánico de hombres y rebaños. Pero como al soplar el viento…Leer la fábula →
Nº 5El águila, el grajo y el pastorUn águila, abatiéndose desde lo alto de una roca, arrebató un cordero, y un grajo que lo había visto, por envidia, quiso imitarla. Y, lanzándose con…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.