Un cangrejo que había ido a parar a una playa desde el mar vivía solo. Una zorra hambrienta y sin tener que llevarse a la boca lo vio, se precipitó hacia él y lo cogió, Cuando éste estaba a punto de ser engullido, dijo: «Es justo lo que me pasa, porque, siendo de mar, quise hacerme de tierra».
También, los hombres que dejan su manera de vivir habitual y emprenden algo que en absoluto les conviene, como es natural, terminan siendo desgraciados.Moraleja
Nº 38La zorra y el mono elegido reyEn una asamblea de animales un mono se puso a bailar, se ganó a los demás y lo eligieron rey. La zorra, sintiendo envidia de él, al encontrar en una…Leer la fábula →
Nº 176Las perras hambrientasUnas perras hambrientas, al ver en un río unas pieles mojadas y no pudiendo llegar hasta ellas, acordaron unas con otras que primero se beberían el…Leer la fábula →
Nº 197El león encerrado y el labradorUn león entró en el establo de un labrador. Este, para capturarlo, cerró la puerta del corral. Y él, al no poder salir, primero mató las ovejas,…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.