Un hombre pudiente criaba una oca junto con un cisne, no para lo mismo sin embargo. Pues a uno por su canto, a la otra para la mesa. Cuando le llegó la hora a la oca, que por ello había sido criada, era de noche y el momento no permitió distinguir una del otro. El cisne, cogido en vez de la oca, cantó una canción como preludio de su muerte y con el canto reveló su naturaleza y evitó la muerte.
Muchas veces la música produce un aplazamiento de la muerte.Moraleja
Nº 1Los bienes y los malesLos bienes, como eran débiles, fueron perseguidos por los males, y subieron al cielo. Los bienes preguntaron a Zeus cómo habían de estar entre los…Leer la fábula →
Nº 15La cabra y el cabreroUn cabrero llamaba a las cabras al aprisco. Una de ellas quedó atrás, comiendo algo dulce. El pastor le arrojó una piedra con tan buena puntería que…Leer la fábula →
Nº 19Esopo en un astilleroEsopo, el fabulista, disponiendo de un rato libre, entró en un astillero. Como los obreros le provocasen con bromas y le incitasen a replicar, Esopo…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.