Se dice que los cisnes cantan al acercarse la muerte. Un hombre encontró un cisne en venta y, como había oído que era un animal muy melodioso, lo compró. Un día, durante un banquete, le pidió que cantara, pero el cisne guardó silencio. Tiempo después, creyendo que iba a morir, entonó un canto fúnebre. Su amo, al oírlo, dijo: «Si sólo cantas cuando vas a morir, fui necio al rogarte que cantaras entonces, en lugar de sacrificarte».
Algunos hombres, lo que no quieren conceder voluntariamente, lo cumplen en contra de su voluntad.Moraleja
Nº 4El águila y el escarabajoUn águila perseguía a una liebre. Ésta, ante la ausencia de alguien que le prestara ayuda, al ver un escarabajo, lo único que la suerte le…Leer la fábula →
Nº 22Los pescadores y el atúnUnos pescadores que habían salido de pesca, aunque se fatigaron durante mucho tiempo, nada capturaron, y, sentados en la barca, estaban desalentados.…Leer la fábula →
Nº 27El pescador que batía el aguaUn pescador estaba pescando en un río. Y, cuando tendió las redes y abarcó la corriente desde todos los lados, batía el agua con una piedra atada a…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.