aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 174

El cisne y su amo

Se dice que los cisnes cantan al acercarse la muerte. Un hombre encontró un cisne en venta y, como había oído que era un animal muy melodioso, lo compró. Un día, durante un banquete, le pidió que cantara, pero el cisne guardó silencio. Tiempo después, creyendo que iba a morir, entonó un canto fúnebre. Su amo, al oírlo, dijo: «Si sólo cantas cuando vas a morir, fui necio al rogarte que cantaras entonces, en lugar de sacrificarte».

Algunos hombres, lo que no quieren conceder voluntariamente, lo cumplen en contra de su voluntad.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.