Un cobarde partió para la guerra. Al graznar unos cuervos, tiró las armas y se quedó quieto; luego, cogiéndolas de nuevo, prosiguió; y cuando graznaron otra vez, se detuvo y al fin les dijo: «Graznad lo más fuerte que podáis, pero no me cataréis».
*Los cobardes suelen mostrarse más valientes cuando no hay peligro.Moraleja
Nº 74El vaquero y el leónUn vaquero que apacentaba una manada de toros perdió un becerro. Después de haber ido por todas partes sin encontrarlo, prometió a Zeus sacrificarle…Leer la fábula →
Nº 104La cierva y el león en una cuevaUna cierva que huía de unos cazadores llegó junto a una cueva en la que había un león y allí entró para ocultarse. Atrapada por el león y mientras…Leer la fábula →
Nº 171La corneja y el perroUna corneja que ofrecía un sacrificio a Atenea, invitó a un perro al festín. Este le dijo: «¿Por qué gastas tu dinero en sacrificios inútilmente?,…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.