Una corneja que ofrecía un sacrificio a Atenea, invitó a un perro al festín. Este le dijo: «¿Por qué gastas tu dinero en sacrificios inútilmente?, pues la divinidad te odia tanto que incluso ha quitado el crédito a tus augurios». Y la corneja respondió: «Pues por eso le ofrezco sacrificios, porque sé que ella está a malas conmigo, para que cambie».
Muchos, por miedo, no vacilan en hacer bien a sus enemigos.Moraleja
Nº 47El cobarde y los cuervosUn cobarde partió para la guerra. Al graznar unos cuervos, tiró las armas y se quedó quieto; luego, cogiéndolas de nuevo, prosiguió; y cuando…Leer la fábula →
Nº 187El perro que perseguía a un león y la zorraUn perro de caza, al ver un león, se puso a perseguirlo. Cuando el león se volvió y rugió, lleno de miedo, huyó en sentido contrario. Una zorra que…Leer la fábula →
Nº 42La zorra que nunca había visto un leónUna zorra que no había visto nunca un león, cuando por casualidad se encontró con uno, al verlo por primera vez se turbó tanto que incluso casi se…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.