aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 131

El héroe

Un hombre tenía la estatua de un héroe en su casa y le ofrecía costosos sacrificios. Y, como gastaba mucho sin cesar en sacrificios, el héroe se le apareció por la noche y le dijo: «Pero ¡hombre!, deja de dilapidar tu hacienda. Pues si te haces pobre por habértela gastado toda, me echarás a mí las culpas.»

Muchos que fracasan por su propia insensatez inculpan a los dioses.
Moraleja
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