Un león andaba furioso. Un ciervo, al verlo así desde el bosque, dijo: «¡Ay de nosotros desdichados!, pues ¿qué no hará fuera de sí ese que en estado normal nos era insoportable?».
Eviten todos a hombres irritados y que acostumbran a cometer daños cuando toman el mando y ejercen el poder.Moraleja
Nº 319La Guerra y el DesenfrenoLos dioses se casaron con quien a cada uno le tocó en suerte. La Guerra asistió al último sorteo. Sólo consiguió al Desenfreno y, muy enamorada de…Leer la fábula →
Nº 325El trompetaUn trompeta que convocaba al ejército, al ser hecho prisionero por los enemigos, gritó: «No me matéis, soldados, a la ligera y sin motivo; pues no he…Leer la fábula →
Nº 332El toro y las cabras montesesUn toro, perseguido por un león, se refugió en una cueva en la que había cabras monteses. Golpeado y corneado por ellas, dijo: «No lo aguanto porque…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.