Un león que acechaba a un toro de gran tamaño quiso apoderarse de él con engaño. Le dijo que había sacrificado un cordero y que le invitaba al festín, para acabar con él cuando se pusiera a la mesa. Cuando el toro llegó y vio muchos calderos y grandes asadores, pero ningún cordero, no dijo nada y se marchó. Como el león se lo censurara y le preguntara por qué, sin que le hubiera sucedido nada malo, se iba inesperadamente, dijo: «No lo hago sin motivo, pues veo que los preparativos están dispuestos no como para un cordero, sino para un toro».
Las artimañas de los malvados no se ocultan a los hombres prudentes.Moraleja
Nº 107El cabrito y el lobo que tocaba la flautaUn cabrito, rezagado del rebaño, era perseguido por un lobo. El cabrito, volviéndose, dijo al lobo: «Estoy convencido, lobo, de que te voy a servir…Leer la fábula →
Nº 293El niño que cazaba saltamontes y el escorpiónUn niño cazaba saltamontes delante de un muro y había cogido muchos. Cuando vio un escorpión, pensando que era un saltamontes, ahuecó la mano e iba a…Leer la fábula →
Nº 104La cierva y el león en una cuevaUna cierva que huía de unos cazadores llegó junto a una cueva en la que había un león y allí entró para ocultarse. Atrapada por el león y mientras…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.