aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 339

El macho cabrío y la vid

Un macho cabrío comía el brote tierno de una vid. Ésta le dijo: «¿Por qué me dañas?, ¿es que no hay hierba? Ya proporcionaré yo todo el vino que necesiten cuando te sacrifiquen».

La fábula censura a los desagradecidos y que quieren aprovecharse de los amigos.
Moraleja
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