aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 135

El milano y la serpiente

Un milano arrebató una serpiente y se fue volando. Ésta se revolvió y lo mordió, y ambos cayeron desde lo alto. El milano estaba muerto. La serpiente le dijo: «¿Por qué enloqueciste tanto que quisiste dañar a los que en nada te habían perjudicado? Pagaste, pues, la pena justa de tu rapiña.»

Cuando uno se entrega a la codicia y perjudica a los más débiles, al encontrarse con uno más poderoso, como no lo espera, habrá de pagar entonces hasta los males que había cometido con anterioridad.
Moraleja
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