Un mono, sentado en lo alto de un árbol, al ver que unos pescadores echaban una red barredera en un río, observaba lo que hacían y, al dejar éstos la red y retirarse un poco para comer, bajó del árbol e intentó imitarlos —dicen, en efecto, que este animal es imitador—. Pero al coger las redes, se enganchó y corría peligro de ahogarse. Y se dijo a sí mismo: «Es justo lo que me ha pasado, pues ¿por qué, sin saber pescar, me puse a ello?».
El intento de lo que en absoluto interesa no sólo es inútil, sino también dañino.Moraleja
Nº 38La zorra y el mono elegido reyEn una asamblea de animales un mono se puso a bailar, se ganó a los demás y lo eligieron rey. La zorra, sintiendo envidia de él, al encontrar en una…Leer la fábula →
Nº 5El águila, el grajo y el pastorUn águila, abatiéndose desde lo alto de una roca, arrebató un cordero, y un grajo que lo había visto, por envidia, quiso imitarla. Y, lanzándose con…Leer la fábula →
Nº 32La zorra y las uvasUna zorra hambrienta, al ver unos racimos que colgaban de una parra, quiso apoderarse de ellos, y no pudo. Apartándose, se dijo a sí misma: «Están…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.