Un mosquito que se había posado en el cuerno de un toro estuvo allí un buen rato, y cuando se disponía a marchar, preguntó al toro si quería que se fuera ya. Este, respondiendo, dijo: «Ni me enteré cuando llegaste ni me enteraré si te marchas».
*El débil no debe confundir su insignificancia con influencia.Moraleja
Nº 18La esclava fea y AfroditaUn amo amaba apasionadamente a una esclava fea y malvada. Ésta, con el dinero que él le daba, se arreglaba con esplendor y rivalizaba con su propia…Leer la fábula →
Nº 59El hombre y el león que caminaban juntosEn cierta ocasión caminaba un león con un hombre. Cada uno de ellos se jactaba de sí mismo. Y en el camino encontraron una estela de piedra con la…Leer la fábula →
Nº 128La mulaUna mula alimentada de buena cebada saltaba de gozo diciéndose a sí misma: «Mi padre es un caballo de rápida carrera y toda yo me parezco a él». Y en…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.