Un pastor que había encontrado un cachorro de lobo recién nacido y lo había recogido lo criaba junto con sus perros. Cuando creció, si en alguna ocasión un lobo arrebataba una oveja, también él junto con los perros lo perseguía. A veces, no pudiendo los perros coger al lobo regresaban de vacío, pero él lo seguía hasta que lo cogía y, como lobo, tomaba parte de la presa; luego volvía. Cuando no eran los otros lobos los que robaban una oveja, él la mataba a escondidas y la comía con los perros, hasta que el pastor tuvo sospechas y, comprendiendo lo que hacía, lo mató, colgándolo de un árbol.
Una naturaleza malvada no forma un modo de ser honrado.Moraleja
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Nº 64El labrador y el loboUn labrador, luego de desuncir la yunta, la llevaba a abrevar; un lobo hambriento y que buscaba comida, al encontrar el arado, empezó a lamer el…Leer la fábula →
Nº 139El caballo, el buey, el perro y el hombreCuando Zeus hizo al hombre, le dio una existencia efímera. Pero éste, sirviéndose de su propia inteligencia, cuando llegó el invierno se construyó…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.