Celebraban las aves un consejo para tratar de su reino, y un pavo real pretendía que se le votase rey por su belleza. Dispuestas las aves a eso, un grajo dijo: «Pero, si nos persigue un águila, cuando tú reines, ¿cómo nos vas a ayudar?».
No son censurables quienes, en previsión de los peligros futuros, antes de sufrirlos, se protegen.Moraleja
Nº 190Las liebres y las zorrasEn cierta ocasión unas liebres que luchaban con unas águilas invitaron a las zorras a hacer una alianza. Éstas dijeron: «Correríamos en vuestra ayuda…Leer la fábula →
Nº 354Las ollasUn río arrastraba una olla de barro y otra de bronce. La de barro decía a la de bronce: «Nada lejos de mí y no cerca, pues si tú te me acercas me…Leer la fábula →
Nº 164El grajo huidoUn hombre que había atrapado un grajo le ató la pata a una cuerda de lino y se lo dio a sus hijos. El grajo, como no soportaba la vida con los…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.