Un perro de caza que había atrapado una liebre, unas veces la mordía, otras le lamía el hocico. Ésta, harta, le dijo: «Pero ¡tú!, deja de morderme o besarme, para que sepa si eres enemigo o amigo mío».
*Quien mezcla el afecto con el daño no merece confianza ni como amigo ni como enemigo.Moraleja
Nº 36La zorra y el perroUna zorra, que se había introducido en un rebaño de ovejas, cogió un corderillo lechal y fingía besarle tiernamente. Al preguntarle un perro por qué…Leer la fábula →
Nº 178El perro invitado a comer o El hombre y el perroUn hombre preparaba una comida, pues había invitado a uno de sus amigos íntimos. Su perro invitó a otro perro diciéndole: «Amigo, ven aquí a comer…Leer la fábula →
Nº 217Los lobos y las ovejasUnos lobos que acechaban un rebaño de ovejas, pero que no podían hacerse con ellas por los perros que las guardaban, comprendieron que habían de…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.