aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 263

El que compró un asno

Un hombre que iba a comprar un asno se lo llevó a prueba y lo puso en el establo, metiéndolo entre los suyos. El asno se puso junto al más perezoso y voraz, apartándose de los demás. Y, como no hacía nada, el hombre lo ató, se lo llevó y se lo devolvió a su dueño. Cuando éste le preguntó si le había hecho una prueba conveniente, le respondió diciendo: «No necesito más pruebas, pues sé que es como el que de entre todos eligió por compañero».

Se supone que uno es igual que los amigos con los que se siente a gusto.
Moraleja
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