aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 310

El rico y las plañideras

Un rico que tenía dos hijas, cuando murió una, contrató unas plañideras. La otra le dijo a la madre: «¡Desdichadas de nosotras, que no sabemos lamentarnos nosotras mismas cuando la pena es nuestra, y éstas, a las que en nada les concierne, se dan golpes de pecho y lloran con tanta vehemencia!». Y ella, respondiendo, dijo: «No te asombre, hija, el que ésas se lamenten de modo tan lastimero, pues lo hacen por dinero».

Algunos hombres, por ambición, no vacilan en especular con las desgracias ajenas.
Moraleja
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