Una golondrina aconsejaba a un ruiseñor que anidara bajo el mismo techo que los hombres y con ellos habitara como ella. El ruiseñor dijo: «No quiero recordar el dolor de mis antiguas desgracias y por eso habito lugares solitarios».
Quien se ha afligido de algún infortunio también quiere evitar el lugar donde ocurrió el sufrimiento.Moraleja
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