aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 50

El truhán

Un embaucador apostó con alguien que demostraría que el oráculo de Delfos mentía. El día fijado tomó un gorrión, lo escondió bajo el manto y se presentó en el templo. Preguntó al oráculo si lo que tenía en la mano estaba vivo o muerto. Si la respuesta era «muerto», mostraría el pájaro vivo; si era «vivo», lo estrangularía antes de enseñarlo. Pero el dios comprendió su intención y respondió: «Basta, hombre: depende de ti que lo que tienes esté vivo o muerto».

Es imposible confundir a la divinidad.
Moraleja
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