Una bruja entendida en conjuros y remedios contra la cólera de los dioses tenía una abundante clientela con la que se ganaba muy bien la vida. Unos la denunciaron acusándola de que introducía innovaciones en materia religiosa, la llevaron a juicio y fue condenada a muerte. Al ver uno que la sacaban del tribunal dijo: «¡Eh tú!, la que prometes evitar las iras de los dioses, ¿cómo no pudiste persuadir ni siquiera a los hombres?».
*Quien promete maravillas puede resultar incapaz de hacer cosas ordinarias.Moraleja
Nº 231El lobo herido y la ovejaUn lobo mordido y maltratado por unos perros yacía herido, sin poderse procurar comida; al ver a una oveja le pidió que le llevara agua del río que…Leer la fábula →
Nº 10El deudor atenienseEn Atenas, un deudor a quien el prestamista reclamaba su deuda, primero le pidió que le concediera un aplazamiento, diciendo que se encontraba en un…Leer la fábula →
Nº 12La comadreja y el galloUna comadreja que había cogido un gallo quiso comérselo con un pretexto razonable. Y le acusaba de que era molesto para los hombres por cantar…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.