Una camella atravesaba un río que fluía rápido. Al descargar su vientre y ver enseguida el excremento delante de sí arrastrado por la rápida corriente, dijo: «¿Qué es esto? ¡Lo que estaba detrás de mí lo veo ahora pasar delante de mí!».
La fábula puede aplicarse en una ciudad en que los últimos e insensatos tienen el poder, en vez de los primeros y sensatos.Moraleja
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