Una corneja envidiosa de un cuervo porque hacía predicciones a los hombres por medio de sus augurios y presagiaba el futuro y porque, debido a eso, los hombres invocaban su testimonio, quiso lograr lo mismo. Y al ver a unos caminantes acercarse, voló a un árbol y, posada en él, se puso a graznar con fuerza. Ellos se volvieron hacia su voz espantados y uno, tomando la palabra, dijo: «Vayámonos, amigos, pues es una corneja que con sus graznidos no presagia nada bueno».
También, los hombres que compiten con los más poderosos, además de no lograr lo mismo, se exponen al ridículo.Moraleja
Nº 121Zeus y ApoloZeus y Apolo disputaban sobre el arte de manejar el arco. Cuando Apolo tensó el arco y disparó una flecha, Zeus dio una zancada tan grande como el…Leer la fábula →
Nº 165El cuervo y la zorraUn cuervo cogió un trozo de carne y se posó en un árbol. Una zorra que lo vio, queriendo apoderarse de la carne, se detuvo y empezó a elogiarlo por…Leer la fábula →
Nº 350La golondrina que presumía y la cornejaLa golondrina dijo a la corneja: «Yo soy virgen y ateniense, princesa e hija del rey de Atenas» y añadió el episodio de Tereo, la violación y la…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.