Un hombre tenía una hermosa gallina que ponía huevos de oro. Pensando que dentro de ella había cantidad de oro, la sacrificó y encontró que era igual que las restantes gallinas. Esperando encontrar una gran riqueza acumulada, quedó privado hasta de la pequeña ganancia.
Que uno se baste con lo que tiene a su disposición y evite la insaciabilidad.Moraleja
Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.